La cultura rarámuri se caracteriza por su hospitalidad, generosidad y resistencia

Cultura rarámuri

La fiesta es la máxima expresión religiosa y constituye el centro de toda su vida.

La cultura rarámuri se caracteriza por su hospitalidad, generosidad y resistencia. Viven en comunidades pero dispersos entre los valles cultivables. La estructura sociopolítica y legal es prácticamente independiente del sistema político mexicano, su organización es jerárquica, rotativa, basada en la autoridad y la moral. Se dedican a la agricultura, al pastoreo, y a la realización de artesanías, la economía es a base de intercambio y solidaridad, además de la austeridad compartida y la no acumulación de riquezas. Dos campos importantes de la cultura es la medicina-magia y la religión, cabe señalar que la mayoría de los indígenas han aceptado el bautismo católico, y sus expresiones religiosas tienen muchas referencias cristianas aprendidas por los primeros misioneros.

En muchas regiones conservan su vestido, las costumbres tradicionales, su código moral e instituciones festivas, éstas últimas ocupan un lugar fundamental en su cultura. La fiesta es la máxima expresión religiosa de los tarahumares y constituye el centro de toda su vida. Uno de los deberes religiosos es el baile, el cuál también representa una de las normas fundamentales de la moral rarámuri, hay que bailar a Onorúame, es decir, a Dios, para que todo esté bien. Estas fiestas permiten reunir a la comunidad, es donde en conjunto se buscan los medios para solucionar las principales problemáticas comunitarias, es factor de cohesión y consenso.

El maíz, el frijol y la calabaza siguen siendo los cultivos y alimentos básicos para la autosubsistencia, especialmente las siembras de maíz, ya que este alimento es un elemento fundamental de la cosmovisión rarámuri, pues está presente en todas las formas de vida. En todas las ceremonias religiosas, curaciones u otras reuniones de la comunidad tarahumara el tesgüino o batari ocupa un lugar relevante; se trata de un fermento de maíz, de bajo contenido alcohólico. Esta bebida siempre es ofrecida ritualmente ha Dios, una vez que Él ha bebido, se procede a la repartición general. En todos los planos de la vida tarahumara el tesgüino tiene una función específica, en la alimentación, en lo social, en lo económico, pues además de las fiestas se puede compartir después de un trabajo comunitario como agradecimiento a la cooperación y solidaridad, también como remedio medicinal, como ya se mencionó en lo religioso, etc. De tal modo que existe una gran relación entre la realidad ecológico-económica con las estructuras sociopolítica, religiosa y moral.

Daniel Vargas, estudiante jesuita de filosofía

¿Qué aprendes de los hermanos rarámuris?

 

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